El documento describe el origen y desarrollo de las primeras ciudades en el Medio Oriente antiguo en la región conocida como el Creciente Fértil, donde pequeñas comunidades agrícolas y pastoriles fueron creciendo hasta convertirse en las primeras ciudades. También explica que antes de las ciudades existían comunidades pequeñas dedicadas a la recolección, caza y pesca que posibilitaron el desarrollo posterior de la agricultura y las primeras ciudades.