La historia y cultura de China han permanecido relativamente independientes a lo largo de los milenios, destacándose por su vasta geografía y tradiciones religiosas sincréticas, donde predominan el taoísmo y el budismo. La influencia de filósofos como Confucio y la rica tradición artística, desde la caligrafía hasta la producción de seda, son elementos clave de la identidad cultural china. La familia y las costumbres tradicionales también reflejan la complejidad social, en la que prácticas como la planificación familiar y la importancia del género son notablemente significativas.