El documento explora el uso del crowdsourcing y la mediación electrónica (CODR) en la resolución de disputas, argumentando que la inteligencia colectiva tiene un potencial significativo para mejorar la eficacia del proceso. Se destaca que, aunque el uso de estas herramientas está en sus inicios, podrían convertirse en un sistema fundamental para las comunidades en línea, ofreciendo una alternativa efectiva a los métodos tradicionales de resolución de conflictos. A medida que se desarrollan más herramientas digitales y teóricas, la implementación de CODR y mediación colaborativa podría facilitar una resolución más inclusiva y democrática de disputas.