Un microrrelato, o microcuento, es una narración extremadamente breve que cuenta una historia de manera concisa y precisa, evitando descripciones abstractas y buscando sorprender al lector. Para escribir uno, se deben seguir ciertos principios como la brevedad, el uso de elipsis y un giro final, así como una cuidadosa selección de detalles y un uso preciso del lenguaje. La estructura de un microrrelato incluye un inicio, nudo y desenlace, manteniendo un carácter moral y presentando un personaje en una situación específica.