El suelo se forma a partir de la desintegración de rocas y residuos de seres vivos. Se compone de horizontes que se desarrollan verticalmente y presentan diferentes características. El horizonte O contiene restos orgánicos, el horizonte A contiene raíces y materia orgánica, el horizonte B carece de humus y contiene depósitos de arcillas y óxidos, y el horizonte C y D contienen roca sin alterar.