El cemento es un material inorgánico finamente pulverizado que al agregarle agua adquiere la propiedad de fraguar y endurecer bajo reacciones químicas. Joseph Aspdin patentó el cemento Portland en 1824, el cual se utilizó por primera vez en 1838 en un túnel bajo el río Támesis en Londres. Existen diferentes tipos de cemento clasificados por su composición y resistencia, y su aparición ha permitido que el mundo adquiera una fisonomía diferente gracias a su uso en el concreto.