Los medios de comunicación alternativos surgen como respuesta a la manipulación y control informativo de los medios convencionales, buscando transformar la realidad social a través de canalizar voces y luchas no representadas. Estos medios, especialmente las radios libres, se caracterizan por ser organizativos, críticos y antiautoritarios, aunque deben superar las jerarquías y prácticas de poder que pueden existir dentro de ellos. La contrainformación se presenta como una técnica clave para ofrecer versiones distintas y desmitificar las narrativas oficiales, y su eficacia depende de la manera en que se transmiten los mensajes y de la participación activa de la comunidad en su elaboración.