Este documento describe las estrategias utilizadas por la comunidad afroboliviana para luchar contra su marginalización y lograr el reconocimiento de su cultura. En 1988, un grupo de afrobolivianos urbanos decidió desafiar su invisibilidad en la sociedad mediante el uso de su música tradicional, la saya. A través de presentaciones públicas, construyeron una nueva imagen positiva de los afrobolivianos y lograron importantes avances, como un mayor reconocimiento de su patrimonio cultural por parte de Bolivia.