Este documento resume los principios básicos de derecho penal, definiendo la conducta como el primer elemento requerido para que exista un delito. Explica que la conducta puede manifestarse a través de la acción u omisión. La acción implica actuar positivamente mediante movimientos corporales, mientras que la omisión implica abstenerse de actuar. También describe las circunstancias en las que no existe una conducta punible, como en casos de fuerza mayor, actos reflejos o estado de inconsciencia.