La contabilidad ha evolucionado con el desarrollo del comercio y la economía, siendo esencial para registrar transacciones y facilitar la dirección de organizaciones. Existen diferentes tipos de contabilidad, como la pública y la privada, donde los contadores registrados en empresas ayudan a controlar operaciones y preparar estados financieros. Los activos se clasifican en circulantes y fijos, dependiendo de su liquidez y uso dentro de la empresa.