1. Los reglamentos internos o manuales de convivencia escolar deben subordinarse al ordenamiento jurídico y no pueden modificar, suprimir o agregar faltas o sanciones sin el debido proceso de consulta.
2. Las normas de disciplina escolar deben establecer claramente los hechos sancionables, las sanciones aplicables y los procedimientos, respetando los derechos y garantías de los estudiantes.
3. Las sanciones administrativas no eximen las acciones civiles o penales correspondientes.