A partir del 1 de julio, los jubilados y pensionistas tendrán que pagar el 10% del coste de los medicamentos recetados, en lugar de recibirlos gratuitamente. Las recetas médicas incluirán ahora un código que indica el porcentaje de copago que debe asumir cada usuario según su renta anual. Estos cambios forman parte de una reforma sanitaria que incrementa los copagos farmacéuticos de forma generalizada.