El documento describe el Concilio de Trento que tuvo lugar a mediados del siglo XVI en Trento, Italia. La Iglesia Católica convocó el concilio en respuesta a la Reforma Protestante con el objetivo de revisar sus doctrinas y estructura. Aunque se invitó a los protestantes, estos no asistieron. El concilio de Trento estableció las doctrinas fundamentales del catolicismo y marcó el inicio de la Contrarreforma, dando unidad y solidez a la fe católica.