La criminalística es una ciencia auxiliar del derecho penal que aplica conocimientos científicos para reconstruir hechos delictivos. Se vale de disciplinas forenses como la dactiloscopia, balística y medicina forense. Su objetivo es descubrir delitos, explicarlos y probarlos para identificar a autores y víctimas. Tiene su origen en el siglo XVII y se desarrolló gracias a figuras como Vidocq, Bertillon y Juan Vucetich.