Este documento resume la crisis económica en España entre 2008 y 2009. La crisis se debió a una asignación ineficiente de recursos por el gobierno español y especulación con el precio del suelo, lo que llevó a una burbuja inmobiliaria. La bajada de los tipos de interés también fomentó la especulación. La crisis financiera internacional afectó a los bancos españoles y redujo el crédito, haciendo estallar la burbuja inmobiliaria y aumentando el paro. El gobierno inyectó