El documento presenta una anécdota sobre Benjamin Franklin cuando tenía 11 o 12 años. Trabajaba como ayudante en la imprenta de su hermano John Franklin. Benjamin solicitó publicar algunos de sus escritos en el periódico de su hermano, pero este se negó y se burló de él. Más tarde, Benjamin dejó uno de sus escritos bajo la puerta de la imprenta firmado con seudónimo. Al día siguiente, su hermano y amigos quedaron sorprendidos por la calidad del escrito.