La crisis de los misiles en Cuba ocurrió en 1962 cuando la Unión Soviética decidió instalar misiles nucleares en Cuba, a sólo 90 millas de Estados Unidos. El presidente Kennedy impuso un bloqueo naval a Cuba cuando aviones espías descubrieron las instalaciones de misiles. Luego de intensas negociaciones, la Unión Soviética acordó retirar los misiles a cambio de que Estados Unidos no invadiera Cuba y retirara sus propios misiles de Turquía, evitando así una posible guerra nuclear.