La Guerra Civil española se convirtió en un conflicto de gran repercusión internacional que enfrentó a las fuerzas fascistas con las demócratas. Varios países intervinieron de forma activa o pasiva en el conflicto, con las potencias fascistas como Alemania e Italia apoyando al bando nacional con tropas y armamento, mientras que la Unión Soviética apoyó al bando republicano a cambio de influencia política. A pesar de los intentos de no intervención, la falta de apoyo a la república por parte de las democracias europeas