Este cuento cuenta la historia de un conejo quejumbroso que se siente pequeño y quiere ser más grande. Le pide al Señor del Monte que lo haga crecer, y éste le dice que al amanecer vea su sombra entre dos cerros. Al ver su gran sombra, el conejo se alegra pensando que creció, pero no se da cuenta que es sólo su sombra la que crece con el sol. Cuando el sol se oculta, su sombra desaparece y comprende que sigue siendo pequeño.