La lechuga (Lactuca sativa) es una planta anual cultivada en climas semitemplados, rica en agua y antioxidantes, pero de bajo valor nutritivo. Requiere suelos bien drenados y alta humedad, y es sensible a temperaturas extremas y sequías. La cosecha debe manejarse con cuidado, ya que las plantas son perecederas y requieren enfriamiento inmediato para optimizar la vida de almacenamiento.