La cultura Chimú se desarrolló entre los años 900 y 1470 d.C. en la costa norte de Perú, con su capital en la ciudad de Chan Chan. Tuvo una sociedad jerarquizada gobernada por un líder divino y se destacó en la agricultura, textilería, metalurgia, cerámica y escultura. Chan Chan fue un importante centro político, administrativo y religioso del imperio.