El documento describe la importancia de elaborar estrategias de desarrollo económico territorial (DET) que involucren la movilización de actores locales y fomenten el diálogo público-privado para crear una visión compartida y aprovechar las oportunidades del territorio. Además, se destaca el papel de las agencias de desarrollo territorial como intermediarias que maximizan el potencial económico local y pueden brindar apoyo a mipymes a través de servicios de formación y recursos. Por último, se enfatiza la necesidad de un enfoque sustentable en el desarrollo rural, optimizando el uso de recursos naturales y promoviendo la innovación para mejorar la competitividad.