El proceso de admisión de una dación en pago por parte de un banco suele tardar entre 3 y 12 meses. El banco espera a que pasen varias cuotas sin pagar antes de proponer soluciones. Si se aprueba la refinanciación, el proceso puede tardar 3 meses más. Si no es posible, la dación en pago puede tardar entre 3 y 6 meses en aceptarse o un año en casos más largos. Durante este tiempo, la deuda continúa creciendo un 30% adicional por intereses y costes.