Este documento analiza la crisis de la deuda en España. Explica que la deuda exterior asciende a 1,74 billones de euros, de los cuales la mayor parte son bonos y obligaciones (45%) y depósitos bancarios (29%). Gran parte de esta deuda se utilizó para financiar la burbuja inmobiliaria. El documento argumenta que el gobierno debe gestionar la deuda de forma que beneficie a los ciudadanos españoles, no rescatando la deuda privada con dinero público.