El diseño gráfico surgió como un arte para expresar ideas y sentimientos entre las entreguerras del siglo XIX. Desde entonces, el diseño gráfico se consideró una forma de manifestación en la vida cotidiana. En el pasado, el dibujante se enfocaba más en elementos ornamentales e ilustrativos, mientras que el impresor veía la tipografía como un arte central. Los diseños pueden manipular elementos siempre que el diseñador tenga conocimiento de su significado y cómo representan información y persuasión.