El documento discute la enseñanza de las ciencias naturales y propone que los estudiantes deben ser capaces de construir conocimiento científico desde sus propios saberes previos. También sugiere que la ciencia escolar no debe transmitir solo información sino introducir a los estudiantes en aspectos metodológicos, históricos y sociales de la ciencia. Finalmente, argumenta que las actividades en el aula deben ser intelectuales y fomentar las relaciones entre conceptos más que su simple memorización y repetición.