El documento discute varias alternativas al modelo económico neoliberal, incluyendo las propuestas de Bolivia para desafiar este sistema que promueven los movimientos campesinos, indígenas y de mujeres. También menciona la importancia de preservar los recursos naturales en Colombia a través de políticas que protejan los bosques y ecosistemas. Resalta el aporte de los movimientos feministas para erradicar conductas como el machismo y lograr mayor respeto hacia las mujeres.