Los trastornos del desarrollo psicomotor son difíciles de definir y afectan varios aspectos del desarrollo del niño, lo que requiere una intervención temprana para evitar mayores complicaciones. Manifiestan una estrecha relación con el mundo afectivo y requieren una evaluación global del individuo. El objetivo del tratamiento es mejorar el dominio del cuerpo y la autonomía a través de trabajo sobre el cuerpo y sus relaciones con el entorno. Cada caso presenta rasgos individuales a pesar de características comunes.