La ley de delitos informáticos establece 11 delitos que pueden cometerse a través de la tecnología y comunicaciones como la suplantación de identidad en internet y contacto con menores con fines sexuales. Los infractores se enfrentan a penas de 1 a 10 años de prisión. Sin embargo, para que la lucha contra la ciberdelincuencia sea eficaz, se necesita capacitación constante y seguir el Convenio de Budapest para recibir asistencia técnica de países europeos.