Construido por sesenta y
un cuadernos, escritos de
su puño y letra-
tarea que debemos asumir
en todos los niveles, tanto en
los organismos del estado
como en las organizaciones
privadas y la sociedad civil.
Desde nuestra óptica de
ciencia e ingeniería, las pro-
puestas que se realicen de-
ben sustentarse en las ideas
centrales siguientes:
i. Reconocer que el co-
nocimiento agrega va-
lor.
ii. El saber se aproxima
al hacer.
iii. Desde el saber local
al saber universal y vice-
versa.
iv. La visión andina de
desarrollo.
En lo primero no podemos
desconocer que la principal
diferencia de los países
desarrollados es que usan el
conocimiento para mejorar
su productividad, en nuestro
país, necesitamos formar
gente, adquirir equipos, im-
plementar instituciones que
provean el conocimiento
necesario para que incorpo-
re valor a los procesos prio-
rizados estratégicamente en
las localidades y regiones
específicas. Es decir aquellas
que sean coherentes con sus
mapas de riquezas. Estos
conocimientos se orienta-
rían a mejorar nutrientes,
ahorrar agua, cuidar el me-
dio ambiente, mejorar su
calidad genética, defender la
propiedad intelectual, com-
batir plagas, incrementar su
Todos hemos oído la
famosa frase del sabio
Antonio Raymondi “ El Perú
es un mendigo sentado en
un banco de oro”, esta sen-
tencia refiere a que el Perú
dispone de recursos natura-
les en abundancia, sin em-
bargo es pobre. Ayer leía un
libro bajo el titulo de
“¿Somos pobres porque so-
mos ricos?”[1] , el cual tam-
bién hacía alusión a que en
el Perú tenemos grandes
cantidades de recursos natu-
rales, a diferencia de los
países, como Japón o Israel,
que a pesar de sus escaso
recursos naturales son paí-
ses denominados ricos y
tienen un ritmo de creci-
miento mayor que los países
de economías extractivas
primarias. A esta contradic-
ción algunos autores la de-
nominan la “la maldición de
la abundancia”. Surgen pre-
guntas que esta situación
nos plantea ¿Qué estamos
haciendo mal, reiterativa-
mente, para que esto ocu-
rra?, ¿Es posible compatibi-
lizar la abundancia de recur-
sos naturales con un desa-
rrollo sostenible?, ¿Qué pro-
puestas nos plantean los
movimientos políticos en
esta pugna electoral?, ¿Cuál
es nuestro papel como ciu-
dadanos de aquellas locali-
dades donde las riquezas
naturales son extraídas?.
En el Perú, hemos atravesa-
do por momentos de bonan-
za basados en la explotación
de nuestros recursos natura-
les, recordamos el guano, el
salitre, el caucho, la ancho-
veta, y ahora los minerales.
La economía basada en la
explotación de materias pri-
mas, con descuido de la in-
dustrialización del país, es la
que ha provocado que luego
de estos ciclos de vacas gor-
das, volvamos a niveles de
pobreza inclusive peores que
los años previos a ellas. Du-
rante los ciclos de bonanza,
parte de los ingresos no se
orientaron a construir los
fundamentos para la pro-
ducción de manufactura.
Hoy, nos damos cuenta que
ese fortalecimiento tiene que
comenzar con inversiones
públicas, orientadas a la
construcción de infraestruc-
tura de redes viales, redes de
educación, redes de infor-
mación, redes de salud, ...
que es la base real para in-
crementar la productividad
de las localidades y regiones
de manera sostenible, este
crecimiento debe apuntar a
la ampliación y diversifica-
ción del mercado, la cual
atraerá la inversión privada,
con ella produciremos pro-
ductos con capacidad de
competir con éxito en el
mercado externo, este ciclo
virtuoso del desarrollo se
sustenta en la mayor pro-
ductividad y competitividad
y no en la disminución del
salario del trabajador.
Contribuir a este reto es la
EL DESARROLLO A PESAR DE LA
ABUNDANCIA
Página 22 EL ZAGUÁN DE ORO PUQUIO
Giovanni Antonio Raimondi
Dell'Acqua. Nació en Mi-
lán, Italia el 19 de septiem-
bre de 1824 y falleció en -
† San Pedro de Lloc, Perú, 26
de octubre de 1890
“¿Es posible
compatibilizar la
abundancia de
recursos naturales
con un desarrollo
sostenible?”
responsables no están mi-
rando futuro, estamos repi-
tiendo la maldición de la
abundancia.
El primer paso para comba-
tir y evitar esta maldición, es
colaborar con las autorida-
des locales en la preparación
de proyectos de desarrollo
con visión de futuro, utili-
zando diversos caminos. A
este fin podrían contribuir
las instituciones de residen-
tes en la capital de la repu-
blica o en el extranjero, sea
para proveer especialistas,
cuanto para facilitar la apro-
ximación a los altos niveles
de gobierno o medios de
cooperación internacional.
La palabra clave es colabora-
ción no importa quién la
convoque, el Congresista, un
Club o el Alcalde, lo que
importa es encontrar solu-
ciones, aquí deben sucumbir
las denominaciones de iz-
quierda o derecha, de rojos o
verdes. Frente a los graves
problemas que aquejan a
nuestros pueblos no hay
tiempo para confrontaciones
secundarias.
La Pluma del Viento.
Lima, 2 de Octubre de 2011
[1] Jurgen Schudt, ¿Somos
pobres porque somos ri-
cos?,Fondo del Congreso del
Perú, 2005
productividad etc.
Con lo segundo se propone
reorientar la educación ha-
cia el hacer. Correlacionar el
saber con el hacer implica
enseñar lo pertinente a la
localidad (a sus necesidades
y mapa de riqueza local y
regional), para ello tenemos
que fomentar el emprende-
durismo, con el fin de poder
implementar unidades pro-
ductivas en su localidad, que
les permita generar riqueza,
ampliar y diversificar el
mercado y los saque de la
extrema pobreza. Si la edu-
cación (primaria, secundaria
y universidad) se aproxima
al hacer, surgirán ideas crea-
tivas de solución con gran
impacto a la productividad,
la cual contribuirá a evitar
migración y el centralismo.
Para mirar con realismo esta
propuesta basta con obser-
var la experiencia de muchos
de nuestros amigos, venidos
desde el interior del país,
que en base a su trabajo
supieron salir adelante. Te-
nemos que modificar nues-
tra cultura formativa acade-
micista y hacerla mas prag-
mática y utilitaria.
Cuando nos referimos al
utilizar el saber local y el
saber universal, queremos
decir con total convenci-
miento que el conocimiento
que se dispone en la locali-
dad tiene tanta valía como el
saber obtenido en la mejor
universidad de Inglaterra o
Alemania. No podemos des-
preciar ningún conocimien-
to, nuestra sabiduría mile-
naria en muchos casos su-
pera a lo mas avanzado del
saber occidental moderno.
Todo lo que el hombre crea
pertenece a toda la humani-
dad. La habilidad está en
poder encontrar los atajos
de desarrollo utilizando lo
mejor del conocimiento.
En cuarto lugar cuando nos
referimos a la visión andina
de desarrollo queremos re-
conocer que la geografía del
Perú es de corte vertical,
muy distinta a las que pre-
senta Europa o Norte Amé-
rica, que son planas, por ello
los planes de desarrollo de-
ben reconocer nuestra carác-
ter andino, pues la producti-
vidad de los valles de la cos-
ta dependerá del cuidado
que tengamos de las partes
altas en general de las cuen-
cas. Los incas supieron valo-
rar esta geografía y tuvieron
excedentes que les valió ad-
ministrar de manera exitosa
el gran imperio incaico.
Si hacemos un balance final
de lo que está ocurriendo en
el Perú, en nuestra Región o
en nuestra ciudad, percibi-
mos que se está dejando
pasar, nuevamente, la opor-
tunidad de los ciclos de bo-
nanza. Sino busquemos res-
ponder a las preguntas si-
guientes: ¿Con la presencia
de Antamina que efectos, en
las cadenas productivas de
la región Ancash se ha logra-
do?, ¿Qué industria se ha
consolidado?, ¿Cuántos es-
pecialistas se han formado?,
¿Cuánto han crecido sus
mercados, a dónde expor-
tan?. ¿Se han implementado
redes de educación, de infor-
mación, de salud?. Si el ba-
lance es negativo, pues con-
cluimos que nuevamente el
Estado, y las instituciones
Página 23Volumen 2 nº 10
La época del caucho en el
amazonas.
“Correlacionar el
saber con el
hacer implica
enseñar lo
pertinente a la
localidad (a sus
necesidades y
mapa de riqueza
local y
regional)”.
La época de las islas guane-
ras riqueza abundante.

DESARROLLO A PESAR DE LA ABUNDANCIA

  • 1.
    Construido por sesentay un cuadernos, escritos de su puño y letra- tarea que debemos asumir en todos los niveles, tanto en los organismos del estado como en las organizaciones privadas y la sociedad civil. Desde nuestra óptica de ciencia e ingeniería, las pro- puestas que se realicen de- ben sustentarse en las ideas centrales siguientes: i. Reconocer que el co- nocimiento agrega va- lor. ii. El saber se aproxima al hacer. iii. Desde el saber local al saber universal y vice- versa. iv. La visión andina de desarrollo. En lo primero no podemos desconocer que la principal diferencia de los países desarrollados es que usan el conocimiento para mejorar su productividad, en nuestro país, necesitamos formar gente, adquirir equipos, im- plementar instituciones que provean el conocimiento necesario para que incorpo- re valor a los procesos prio- rizados estratégicamente en las localidades y regiones específicas. Es decir aquellas que sean coherentes con sus mapas de riquezas. Estos conocimientos se orienta- rían a mejorar nutrientes, ahorrar agua, cuidar el me- dio ambiente, mejorar su calidad genética, defender la propiedad intelectual, com- batir plagas, incrementar su Todos hemos oído la famosa frase del sabio Antonio Raymondi “ El Perú es un mendigo sentado en un banco de oro”, esta sen- tencia refiere a que el Perú dispone de recursos natura- les en abundancia, sin em- bargo es pobre. Ayer leía un libro bajo el titulo de “¿Somos pobres porque so- mos ricos?”[1] , el cual tam- bién hacía alusión a que en el Perú tenemos grandes cantidades de recursos natu- rales, a diferencia de los países, como Japón o Israel, que a pesar de sus escaso recursos naturales son paí- ses denominados ricos y tienen un ritmo de creci- miento mayor que los países de economías extractivas primarias. A esta contradic- ción algunos autores la de- nominan la “la maldición de la abundancia”. Surgen pre- guntas que esta situación nos plantea ¿Qué estamos haciendo mal, reiterativa- mente, para que esto ocu- rra?, ¿Es posible compatibi- lizar la abundancia de recur- sos naturales con un desa- rrollo sostenible?, ¿Qué pro- puestas nos plantean los movimientos políticos en esta pugna electoral?, ¿Cuál es nuestro papel como ciu- dadanos de aquellas locali- dades donde las riquezas naturales son extraídas?. En el Perú, hemos atravesa- do por momentos de bonan- za basados en la explotación de nuestros recursos natura- les, recordamos el guano, el salitre, el caucho, la ancho- veta, y ahora los minerales. La economía basada en la explotación de materias pri- mas, con descuido de la in- dustrialización del país, es la que ha provocado que luego de estos ciclos de vacas gor- das, volvamos a niveles de pobreza inclusive peores que los años previos a ellas. Du- rante los ciclos de bonanza, parte de los ingresos no se orientaron a construir los fundamentos para la pro- ducción de manufactura. Hoy, nos damos cuenta que ese fortalecimiento tiene que comenzar con inversiones públicas, orientadas a la construcción de infraestruc- tura de redes viales, redes de educación, redes de infor- mación, redes de salud, ... que es la base real para in- crementar la productividad de las localidades y regiones de manera sostenible, este crecimiento debe apuntar a la ampliación y diversifica- ción del mercado, la cual atraerá la inversión privada, con ella produciremos pro- ductos con capacidad de competir con éxito en el mercado externo, este ciclo virtuoso del desarrollo se sustenta en la mayor pro- ductividad y competitividad y no en la disminución del salario del trabajador. Contribuir a este reto es la EL DESARROLLO A PESAR DE LA ABUNDANCIA Página 22 EL ZAGUÁN DE ORO PUQUIO Giovanni Antonio Raimondi Dell'Acqua. Nació en Mi- lán, Italia el 19 de septiem- bre de 1824 y falleció en - † San Pedro de Lloc, Perú, 26 de octubre de 1890 “¿Es posible compatibilizar la abundancia de recursos naturales con un desarrollo sostenible?”
  • 2.
    responsables no estánmi- rando futuro, estamos repi- tiendo la maldición de la abundancia. El primer paso para comba- tir y evitar esta maldición, es colaborar con las autorida- des locales en la preparación de proyectos de desarrollo con visión de futuro, utili- zando diversos caminos. A este fin podrían contribuir las instituciones de residen- tes en la capital de la repu- blica o en el extranjero, sea para proveer especialistas, cuanto para facilitar la apro- ximación a los altos niveles de gobierno o medios de cooperación internacional. La palabra clave es colabora- ción no importa quién la convoque, el Congresista, un Club o el Alcalde, lo que importa es encontrar solu- ciones, aquí deben sucumbir las denominaciones de iz- quierda o derecha, de rojos o verdes. Frente a los graves problemas que aquejan a nuestros pueblos no hay tiempo para confrontaciones secundarias. La Pluma del Viento. Lima, 2 de Octubre de 2011 [1] Jurgen Schudt, ¿Somos pobres porque somos ri- cos?,Fondo del Congreso del Perú, 2005 productividad etc. Con lo segundo se propone reorientar la educación ha- cia el hacer. Correlacionar el saber con el hacer implica enseñar lo pertinente a la localidad (a sus necesidades y mapa de riqueza local y regional), para ello tenemos que fomentar el emprende- durismo, con el fin de poder implementar unidades pro- ductivas en su localidad, que les permita generar riqueza, ampliar y diversificar el mercado y los saque de la extrema pobreza. Si la edu- cación (primaria, secundaria y universidad) se aproxima al hacer, surgirán ideas crea- tivas de solución con gran impacto a la productividad, la cual contribuirá a evitar migración y el centralismo. Para mirar con realismo esta propuesta basta con obser- var la experiencia de muchos de nuestros amigos, venidos desde el interior del país, que en base a su trabajo supieron salir adelante. Te- nemos que modificar nues- tra cultura formativa acade- micista y hacerla mas prag- mática y utilitaria. Cuando nos referimos al utilizar el saber local y el saber universal, queremos decir con total convenci- miento que el conocimiento que se dispone en la locali- dad tiene tanta valía como el saber obtenido en la mejor universidad de Inglaterra o Alemania. No podemos des- preciar ningún conocimien- to, nuestra sabiduría mile- naria en muchos casos su- pera a lo mas avanzado del saber occidental moderno. Todo lo que el hombre crea pertenece a toda la humani- dad. La habilidad está en poder encontrar los atajos de desarrollo utilizando lo mejor del conocimiento. En cuarto lugar cuando nos referimos a la visión andina de desarrollo queremos re- conocer que la geografía del Perú es de corte vertical, muy distinta a las que pre- senta Europa o Norte Amé- rica, que son planas, por ello los planes de desarrollo de- ben reconocer nuestra carác- ter andino, pues la producti- vidad de los valles de la cos- ta dependerá del cuidado que tengamos de las partes altas en general de las cuen- cas. Los incas supieron valo- rar esta geografía y tuvieron excedentes que les valió ad- ministrar de manera exitosa el gran imperio incaico. Si hacemos un balance final de lo que está ocurriendo en el Perú, en nuestra Región o en nuestra ciudad, percibi- mos que se está dejando pasar, nuevamente, la opor- tunidad de los ciclos de bo- nanza. Sino busquemos res- ponder a las preguntas si- guientes: ¿Con la presencia de Antamina que efectos, en las cadenas productivas de la región Ancash se ha logra- do?, ¿Qué industria se ha consolidado?, ¿Cuántos es- pecialistas se han formado?, ¿Cuánto han crecido sus mercados, a dónde expor- tan?. ¿Se han implementado redes de educación, de infor- mación, de salud?. Si el ba- lance es negativo, pues con- cluimos que nuevamente el Estado, y las instituciones Página 23Volumen 2 nº 10 La época del caucho en el amazonas. “Correlacionar el saber con el hacer implica enseñar lo pertinente a la localidad (a sus necesidades y mapa de riqueza local y regional)”. La época de las islas guane- ras riqueza abundante.