El documento presenta tres visiones del desarrollo: económica, reformista e integral. La visión económica se centra en el crecimiento del PIB, la reformista añade la sostenibilidad y distribución equitativa, e integral considera también las capacidades humanas. El desarrollo integral implica el ejercicio de capacidades para mejorar la calidad de vida de forma sostenible mediante la participación ciudadana. Se mencionan índices como el IDH y de bienestar humano/presión ecológica para medir el desarrollo de