El documento resume los antecedentes políticos, sociales y económicos del absolutismo en Europa durante el siglo XVIII. Describe la sociedad estamental y el poder absoluto de los monarcas, con la excepción de Inglaterra que tenía un sistema parlamentario. También analiza la demografía, la agricultura, la industria y el comercio del Antiguo Régimen, caracterizados por altas tasas de natalidad y mortalidad, y una economía principalmente agraria y artesanal.