Las rocas sedimentarias se forman a partir de la acumulación de sedimentos transportados por agua, hielo o aire, y se clasifican en detríticas, organógenas y químicas. Tienen varios ambientes de formación y son fundamentales para diversas aplicaciones industriales, como la producción de cemento, vidrio y combustibles. Su importancia radica en que contienen valiosos recursos para el ser humano, incluidos minerales y petróleo.