Este documento justifica la creación de un seminario de pedagogía para analizar propuestas pedagógicas y leer los escritos producidos. Discute que un maestro necesita saber, habilidades y pensamiento crítico. También explora la epistemología como reflexión y plantea preguntas sobre qué conocimiento debe tener un maestro de filosofía y si la formación filosófica es suficiente para enseñarla. Finalmente, cuestiona si la reflexión pedagógica debería centrarse en los procesos de aprendizaje