La crisis financiera mundial tuvo varios factores causantes como altos precios de materias primas, sobrevalorización de productos e inflación. Esto tuvo consecuencias en Chile como una desaceleración de las importaciones y exportaciones, un aumento del desempleo y la reducción de las proyecciones del PIB. El gobierno implementó medidas como subsidios a familias pobres, programas de préstamos a empresas exportadoras y fondos para nuevas líneas de financiamiento. Según economistas, si Chile fomenta nuevas empresas, exporta más servicios sofisticados