El documento presenta una propuesta para integrar la tecnología en la educación de dos maneras: 1) Usar la tecnología como herramienta en el proceso de enseñanza-aprendizaje. 2) Crear material didáctico basado en tecnología desarrollado por docentes locales con creatividad y talento. El autor argumenta que la tecnología puede mejorar la comprensión de los estudiantes y sus habilidades siempre que se enfoque en apoyar los contenidos curriculares en lugar de reemplazarlos.