El documento describe la dieta paleolítica, que se basa en los alimentos que se cree que consumía el hombre prehistórico. Explica que los genes humanos se formaron durante el Paleolítico y que nuestro genoma no ha cambiado mucho desde entonces. La dieta paleolítica consistía principalmente en carnes magras, pescado, frutas y verduras frescas, y no incluía cereales, legumbres ni productos lácteos.