Este documento discute los nuevos paradigmas sobre dietas saludables y el rol de los productos animales. Explica que las recomendaciones de reducir grasas saturadas no han disminuido las enfermedades cardiovasculares ni la obesidad. Además, el aumento del consumo de azúcares y carbohidratos refinados ha reemplazado a las grasas y puede estar relacionado con la obesidad y diabetes. Finalmente, nueva evidencia muestra que el consumo de grasas saturadas de la carne y lácteos no necesariamente aumenta los