La dieta y el ejercicio son importantes para mantener un estilo de vida saludable. Una dieta equilibrada consiste en consumir una variedad de alimentos en las cantidades adecuadas para satisfacer las necesidades nutricionales de cada persona. El ejercicio regular mejora la salud física y mental al fortalecer los músculos, mejorar la condición cardiovascular y prevenir enfermedades. Tanto la dieta como el ejercicio deben adaptarse a cada individuo.