El discernimiento espiritual según San Ignacio consiste en elegir entre caminos buenos que conduzcan al servicio de Dios y la salvación, mediante el examen de los estados espirituales internos y ajenos a la luz de la fe. El discernimiento de espíritus busca distinguir entre las mociones del Espíritu Santo que traen paz y las del mal espíritu que causan desolación, oscuridad y tentaciones.