La educación superior en México comenzó en el siglo XVI con la fundación de la Real y Pontificia Universidad de México. Sin embargo, el sistema universitario tardó en construirse y se centralizó en torno a esta única universidad. A lo largo de los siglos XIX y XX hubo esfuerzos por liberalizar y expandir la educación, pero el modelo se mantuvo desintegrado y desigual. Hoy en día, México necesita atender el bachillerato, renovar el modelo educativo y otorgar mayor autonomía y transparencia a las universidades