El gobierno de Manuel Ávila Camacho tuvo tres objetivos educativos principales: eliminar la coeducación, revisar la constitución para quitar la educación socialista y unificar los programas educativos rurales y urbanos. En 1941, se aprobó una nueva ley educativa que mantuvo el carácter socialista de la educación y eliminó la coeducación en los últimos años de primaria y secundaria, además de uniformar los planes en todas las regiones del país.