El niño Abraham se entusiasmó con la llegada de un circo a su pueblo y quedó fascinado con una niña trapecista llamada Miss Orquídea. Asistió al espectáculo y quedó impactado por la osadía del acto de Miss Orquídea, aunque en una repetición ella tuvo un accidente y resultó herida. Abraham la visitó mientras se recuperaba y se entristeció cuando el circo partió y se despidió de ella desde el muelle.