Este documento define los romances como composiciones épico-líricas en verso octosílabo y rima asonante. Explica que tienen su origen en la refundición de cantares de gesta y canciones populares para hacerlos más accesibles a los juglares y el público. Finalmente clasifica los romances en históricos, novelescos y líricos dependiendo de si se basan en hechos reales, ficción o predominan lo lírico.