El documento resume el Evangelio del día que habla de Jesús calmando la tormenta en el mar. Luego comenta que a veces los humanos preguntan "Maestro, ¿no te importa que perezcamos?" ante los horrores del mundo. Sin embargo, Dios no responderá por qué ocurren las cosas, aunque Él existe y habla. El problema no es la ausencia de Dios, sino que los humanos a veces viven como si no existiera. La respuesta de Dios es tener fe en Él.