La OMS ha clasificado las drogas en tres grupos: depresores del SNC, estimulantes del SNC y perturbadoras del SNC. Los depresores del SNC incluyen opiáceos como heroína y morfina, alcohol y sedantes como barbitúricos y tranquilizantes. Estas sustancias disminuyen la función del cerebro y se usan con fines médicos, aunque también existen mercados ilegales. El abuso de depresores puede generar dependencia y adicción.