La pesca de arrastre, un método industrial poco selectivo, causa severos daños en los ecosistemas marinos, disminuyendo la biodiversidad y afectando la cadena trófica. En Ecuador, aunque se prohibió en 2012, sus efectos persisten, y la pesca artesanal se presenta como una alternativa más sostenible que podría generar empleo y proteger los recursos marinos. Es necesario buscar un enfoque que priorice la calidad sobre la cantidad en la pesca.