El documento habla sobre la caza comercial de ballenas y otros animales marinos que están en peligro de extinción. A pesar de una moratoria internacional en 1986, países como Noruega y Japón siguen cazando más de 1,400 ballenas cada año, amenazando su supervivencia. Los ecologistas advierten que cada vez quedan menos ejemplares de estas especies y proponen actividades como prohibiciones y campañas de concienciación para proteger los océanos y la vida marina.