52 ECONOMÍA abc.es/economia 
Evolución del PIB 
Variación anual en % (*) Datos del segundo trimestre 
EE.UU. ZONA EURO ALEMANIA FRANCIA 
-0,3 
2,5 
-2,8 
1,9 
4,0 
1,7 
2008 2009 2010 2011 2012 2013 2014* 2008 2009 2010 2011 2012 2013 2014* 2008 2009 2010 2011 2012 2013 2014* 2008 2009 2010 2011 2012 2013 2014* 
Las reticencias de Francia e Italia 
amenazan la recuperación en la UE 
· Dos gobiernos socialistas en el 
corazón de Europa, incapaces de 
poner en marcha una agenda de 
reformas, ponen en jaque la zona euro 
ENRIQUE SERBETO 
CORRESPONSAL EN BRUSELAS 
Hasta Mario Draghi, el 
siempre prudente pre-sidente 
del Banco Cen-tral 
Europeo (BCE), ha 
empezado a lanzar ad-vertencias 
sobre la fra-gilidad 
de la recuperación en la zona 
euro. «Estamos perdiendo la ocasión», 
dijo la semana pasada en la comisión 
de Asuntos Económicos del Parlamen-to 
europeo. Pablo Zalba, eurodiputa-do 
popular, que es uno de los miem-bros 
de esa comisión y que escuchó en 
directo el mensaje de alarma de 
Draghi, es de los que creen que 
el problema no es la Unión Eu-ropea 
«sino los estados miem-bros 
más importantes que no 
hacen nada. Y no me refiero solo 
a Francia e Italia, que están apla-zando 
constantemente las refor-mas 
estructurales, sino también 
a otros como Alemania, que hace 
siete años que no ha cambiado 
nada» y, sin embargo, se comporta 
como si el modelo que tanto éxito 
le ha dado en los años de crisis fue-ra 
a durar para siempre, si bien no 
ha resistido la desaceleración en las 
economías emergentes. 
La Comisión Europea es conscien-te 
de que la recuperación de la econo-mía 
pende de un hilo, pero, para col-mo 
de males, el equipo saliente del pre-sidente 
José Manuel Barroso está 
trabajando apenas como un Ejecutivo 
en funciones, mientras los funciona-rios 
esperan la llegada, el 1 de noviem-bre 
–si todo va bien–, del nuevo equi-po 
capitaneado por Jean-Claude Juncker. 
Michel Aglieta, reconocido econo-mista 
francés, profesor de la Escuela 
Superior de Comercio y especialista 
en la economía financiera globaliza-da, 
asegura que las cosas deberían em-pezar 
a mejorar a partir del próximo 
diciembre, cuando los bancos euro-peos 
hayan pasado las pruebas de re-sistencia, 
ya que resulta un hecho que, 
por ahora y pese a la reciente inter-vención 
del BCE inundando otra vez 
el sistema financiero de dinero fres-co, 
el crédito sigue sin fluir. 
Pero, a su juicio, el elemento esen-cial 
de los problemas de la economía 
europea es que «el BCE es en estos mo-mentos 
el único autor económico con 
una visión europea de conjunto», pero 
no tiene el poder que se corresponde 
con lo que debería ser un gobierno eu-ropeo. 
«A diferencia de los países, que 
se limitan a pensar exclusivamente en 
sus propios intereses, una moneda es 
un elemento de cohesión, es un bien 
social, y necesita un grado de sobera-nía 
del que el euro carece. Hace falta 
una soberanía europea esencial liga-da 
a la moneda». La autoridad euro-pea 
para imponer una disciplina pre-supuestaria 
y para llevar a cabo las re-formas 
es todavía muy endeble y se 
asocia en esta crisis a una supuesta 
voluntad por parte de Alemania de ha-cer 
pagar a los demás los sacrificios 
que ellos llevaron a cabo hace una dé-cada. 
Pero es evidente que los países 
que se han visto sometidos a la pre-sión 
de la «troika» y de un programa 
total, como Irlanda, o contado con una 
asistencia financiera parcial, como Es-paña, 
están logrando índices de creci-miento 
muy esperanzadores. 
Reformas y más reformas 
El propio Draghi ya había dicho en el 
mismo discurso ante la comisión par-lamentaria 
que la política monetaria 
que pueda llevar a cabo el BCE 
«no servirá de nada si no va 
acompañada por refor-mas 
estructurales». Es-paña 
es constante-mente 
citada como 
ejemplo de éxito por-que 
ha sido capaz de 
poner en marcha un 
eficaz paquete de refor-mas 
en medio de un am-biente 
de restricción fis-cal 
y ahora es el país que 
más crece en la zona euro. 
Sin embargo, su economía 
es dependiente de sus ve-cinos, 
especialmente de 
Francia, por lo que esas 
perspectivas optimistas po-drían 
llegar a verse frustra-das 
si los gobiernos de París 
y Roma no aciertan con las 
recetas reformistas. 
De paso por Bruselas, el 
nuevo ministro de Economía 
francés, Emmanuel Macron, re-conocía 
el pasado miércoles que 
«Francia e Italia tienen una responsa- 
FUENTE: Eurostat 
1,6 
2,3 2,2 
2,5 
0,4 
-4,5 
1,6 
-0,7 
-0,4 
0,7 
1,1 
-5,1 
3,3 
0,7 0,4 
1,3 
-0,1 
-3,1 
2,0 
0 
0,2 0,1 
El papel esencial del euro 
Para el economista Michel 
Aglieta, «hace falta una 
soberanía europea esencial 
ligada a la moneda» 
CARBAJO & ROJO 
DOMINGO, 28 DE SEPTIEMBRE DE 2014 ABC
ECONOMÍA 53 ABC DOMINGO, 28 DE SEPTIEMBRE DE 2014 
1,7 
2008 2009 2010 2011 2012 2013 2014* 2008 2009 2010 2011 2012 2013 2014* 2008 2009 2010 2011 2012 2013 2014* 2008 2009 2010 2011 2012 2013 2014* 
Robert Tornabell 
Catedrático de Banca de Esade Business School 
«La recuperación española 
puede verse frenada» 
José Ramón Pin Arboledas 
Profesor del IESE 
«Siempre tarde y a remolque 
de las circunstancias» 
La economía de Estados Unidos respondió a los 
estímulos monetarios. La de Europa aún no. Pri-mero 
porque han sido tímidos y tardíos. Esa es una 
de las razones del estancamiento europeo. Hay falta 
de liderazgo económico se responde siempre tarde 
y a remolque de las circunstancias. Demasiada bu-rocracia 
para tomar decisiones. 
Pero aunque el BCE imite a la Reserva Federal e 
inunde de dinero la zona euro es posible que la reac-ción 
de la economía sea mucho más tímida. Prime-ro 
porque el gigantismo de su Administración Públi-ca 
absorbe los recursos de todo tipo (incluso credi-ticios) 
secando al verdadero impulsor de la economía: 
el sector privado. Segundo porque sus mercados la-borales 
están dispersos, tienen legislaciones varia-das 
y, en su mayor parte rígidas. Eso impide que los 
empresarios puedan reaccionar 
rápido ante los estímulos eco-nómicos. 
Por eso el presiden-te 
del BCE ha indicado que 
sin reformas profundas (es-pecialmente 
Francia e Ita-lia, 
los dos grandes enfermos 
del Euro) sus esfuerzos serán 
mucho menos útiles que en 
EE.UU. pero los sindicatos eu-ropeos 
son reacios a esas re-formas 
y los políticos que las 
tienen que impulsar no quie-ren, 
o no pueden enfrentarse 
a ellos. Ya lo dijo hasta el nue-vo 
presidente italiano hace 
unos días. 
Tres factores explican el estancamiento de la zona 
euro. El primero, los ajustes que han aplicado to-dos 
los gobiernos y que ahora repercuten también 
en la disminución de las exportaciones de Alemania, 
porque sus compradores habituales han perdido ca-pacidad 
de compra. El segundo es que las sanciones 
a Rusia se han traducido para Alemania en una caí-da 
de sus ventas a ese país en un 15% hasta mayo. 
Han caído también las inversiones internas, pero se 
espera que Alemania tenga en 2014 un crecimiento 
del 1,5%. 
El gobernador Draghi viene insistiendo en que la 
política monetaria no puede crear el crecimiento, aun-que 
sí financiarlo si la economía real se recupera y los 
gobiernos toman las medidas estructurales necesa-rias. 
El tercero ha sido, hasta mayo, la sobrevalora-ción 
del euro contra el dólar, que ha 
perjudicado las exportaciones. A 
partir de entonces se ha produ-cido 
una corrección del 8% al 
apreciarse el dólar, pero los 
efectos no son inmediatos. 
Para concluir, el BCE, además 
de la oferta de junio, dirigida a 
comprar títulos de los bancos am-parados 
por créditos a pymes, fi-nanciación 
a los hogares y tarje-tas 
de crédito, está ahora dispues-to 
a comprar deuda soberana en 
el mercado secundario y realizar 
inyecciones masivas de liquidez 
para reavivar los mercados. Lle-vará 
tiempo. 
Videoanálisis sobre el frenazo de la 
economía europea 
ABC 
ITALIA ESPAÑA IRLANDA REINO UNIDO 
-1,2 
-5,5 
1,7 
0,4 
-2,4 
-1,9 
-0,2 
0,9 
-3,8 
-0,2 
-0,6 
-1,2 
1,2 
-2,2 
-2,1 
-6,4 
-1,1 
2,2 
0,2 
-0,3 
7,7 
-0,8 
-5,2 
1,1 
0,3 
1,7 
3,1 
Causas 
«Ajustes, 
sanciones a 
Rusia y un 
euro fuerte, 
lastran la 
zona euro» 
Parálisis 
«Existe 
demasiada 
burocracia 
para poder 
tomar 
decisiones» 
bilidad importante» en la atmósfera 
de incertidumbre que se ha instalado 
en la economía europea, pero su go-bierno, 
así como el de Italia (ambos so-cialistas), 
apuestan principalmente por 
la puesta en marcha del plan de inver-siones 
de 300.000 millones de euros 
del que habla todo el mundo, empe-zando 
por el nuevo presidente de la Co-misión, 
Jean-Claude Juncker; el proble-ma 
es que nadie sabe con exactitud de 
dónde va a salir el dinero. Simultánea-mente, 
pero sin emitir señales de que 
tenga prisa para ello, Macron está pre-parando 
un programa de reformas en 
Francia (que España ya presentó hace 
dos años a la Comisión) para conven-cer 
a Bruselas de que a Francia le sea 
concedido un nuevo plazo para alcan-zar 
los objetivos de reducción de défi-cit. 
Italia no tiene problemas de défi-cit, 
pero su economía retrocede a ni-veles 
desconocidos desde el fin de la II 
Guerra Mundial debido a que su anqui-losamiento 
le resta competitividad. 
Hasta la Comisión ha reparado en 
que son más importantes las reformas 
para ganar esa competitividad que la 
consolidación presupuestaria. Aglie-ta 
avisa de que no sirve cualquier re-ceta 
para recuperarla. «Hacerlo con 
una bajada de salarios es una trampa, 
porque en un principio mejora la com-petitividad 
relativa, pero impide me-jorar 
las técnicas de producción de las 
empresas». Se trata, pues, de activar 
reformas de verdad. Falta que Francia 
e Italia lo hagan. 
acerto finanzas créditos 
abc.es/economia

Economia abc

  • 1.
    52 ECONOMÍA abc.es/economia Evolución del PIB Variación anual en % (*) Datos del segundo trimestre EE.UU. ZONA EURO ALEMANIA FRANCIA -0,3 2,5 -2,8 1,9 4,0 1,7 2008 2009 2010 2011 2012 2013 2014* 2008 2009 2010 2011 2012 2013 2014* 2008 2009 2010 2011 2012 2013 2014* 2008 2009 2010 2011 2012 2013 2014* Las reticencias de Francia e Italia amenazan la recuperación en la UE · Dos gobiernos socialistas en el corazón de Europa, incapaces de poner en marcha una agenda de reformas, ponen en jaque la zona euro ENRIQUE SERBETO CORRESPONSAL EN BRUSELAS Hasta Mario Draghi, el siempre prudente pre-sidente del Banco Cen-tral Europeo (BCE), ha empezado a lanzar ad-vertencias sobre la fra-gilidad de la recuperación en la zona euro. «Estamos perdiendo la ocasión», dijo la semana pasada en la comisión de Asuntos Económicos del Parlamen-to europeo. Pablo Zalba, eurodiputa-do popular, que es uno de los miem-bros de esa comisión y que escuchó en directo el mensaje de alarma de Draghi, es de los que creen que el problema no es la Unión Eu-ropea «sino los estados miem-bros más importantes que no hacen nada. Y no me refiero solo a Francia e Italia, que están apla-zando constantemente las refor-mas estructurales, sino también a otros como Alemania, que hace siete años que no ha cambiado nada» y, sin embargo, se comporta como si el modelo que tanto éxito le ha dado en los años de crisis fue-ra a durar para siempre, si bien no ha resistido la desaceleración en las economías emergentes. La Comisión Europea es conscien-te de que la recuperación de la econo-mía pende de un hilo, pero, para col-mo de males, el equipo saliente del pre-sidente José Manuel Barroso está trabajando apenas como un Ejecutivo en funciones, mientras los funciona-rios esperan la llegada, el 1 de noviem-bre –si todo va bien–, del nuevo equi-po capitaneado por Jean-Claude Juncker. Michel Aglieta, reconocido econo-mista francés, profesor de la Escuela Superior de Comercio y especialista en la economía financiera globaliza-da, asegura que las cosas deberían em-pezar a mejorar a partir del próximo diciembre, cuando los bancos euro-peos hayan pasado las pruebas de re-sistencia, ya que resulta un hecho que, por ahora y pese a la reciente inter-vención del BCE inundando otra vez el sistema financiero de dinero fres-co, el crédito sigue sin fluir. Pero, a su juicio, el elemento esen-cial de los problemas de la economía europea es que «el BCE es en estos mo-mentos el único autor económico con una visión europea de conjunto», pero no tiene el poder que se corresponde con lo que debería ser un gobierno eu-ropeo. «A diferencia de los países, que se limitan a pensar exclusivamente en sus propios intereses, una moneda es un elemento de cohesión, es un bien social, y necesita un grado de sobera-nía del que el euro carece. Hace falta una soberanía europea esencial liga-da a la moneda». La autoridad euro-pea para imponer una disciplina pre-supuestaria y para llevar a cabo las re-formas es todavía muy endeble y se asocia en esta crisis a una supuesta voluntad por parte de Alemania de ha-cer pagar a los demás los sacrificios que ellos llevaron a cabo hace una dé-cada. Pero es evidente que los países que se han visto sometidos a la pre-sión de la «troika» y de un programa total, como Irlanda, o contado con una asistencia financiera parcial, como Es-paña, están logrando índices de creci-miento muy esperanzadores. Reformas y más reformas El propio Draghi ya había dicho en el mismo discurso ante la comisión par-lamentaria que la política monetaria que pueda llevar a cabo el BCE «no servirá de nada si no va acompañada por refor-mas estructurales». Es-paña es constante-mente citada como ejemplo de éxito por-que ha sido capaz de poner en marcha un eficaz paquete de refor-mas en medio de un am-biente de restricción fis-cal y ahora es el país que más crece en la zona euro. Sin embargo, su economía es dependiente de sus ve-cinos, especialmente de Francia, por lo que esas perspectivas optimistas po-drían llegar a verse frustra-das si los gobiernos de París y Roma no aciertan con las recetas reformistas. De paso por Bruselas, el nuevo ministro de Economía francés, Emmanuel Macron, re-conocía el pasado miércoles que «Francia e Italia tienen una responsa- FUENTE: Eurostat 1,6 2,3 2,2 2,5 0,4 -4,5 1,6 -0,7 -0,4 0,7 1,1 -5,1 3,3 0,7 0,4 1,3 -0,1 -3,1 2,0 0 0,2 0,1 El papel esencial del euro Para el economista Michel Aglieta, «hace falta una soberanía europea esencial ligada a la moneda» CARBAJO & ROJO DOMINGO, 28 DE SEPTIEMBRE DE 2014 ABC
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    ECONOMÍA 53 ABCDOMINGO, 28 DE SEPTIEMBRE DE 2014 1,7 2008 2009 2010 2011 2012 2013 2014* 2008 2009 2010 2011 2012 2013 2014* 2008 2009 2010 2011 2012 2013 2014* 2008 2009 2010 2011 2012 2013 2014* Robert Tornabell Catedrático de Banca de Esade Business School «La recuperación española puede verse frenada» José Ramón Pin Arboledas Profesor del IESE «Siempre tarde y a remolque de las circunstancias» La economía de Estados Unidos respondió a los estímulos monetarios. La de Europa aún no. Pri-mero porque han sido tímidos y tardíos. Esa es una de las razones del estancamiento europeo. Hay falta de liderazgo económico se responde siempre tarde y a remolque de las circunstancias. Demasiada bu-rocracia para tomar decisiones. Pero aunque el BCE imite a la Reserva Federal e inunde de dinero la zona euro es posible que la reac-ción de la economía sea mucho más tímida. Prime-ro porque el gigantismo de su Administración Públi-ca absorbe los recursos de todo tipo (incluso credi-ticios) secando al verdadero impulsor de la economía: el sector privado. Segundo porque sus mercados la-borales están dispersos, tienen legislaciones varia-das y, en su mayor parte rígidas. Eso impide que los empresarios puedan reaccionar rápido ante los estímulos eco-nómicos. Por eso el presiden-te del BCE ha indicado que sin reformas profundas (es-pecialmente Francia e Ita-lia, los dos grandes enfermos del Euro) sus esfuerzos serán mucho menos útiles que en EE.UU. pero los sindicatos eu-ropeos son reacios a esas re-formas y los políticos que las tienen que impulsar no quie-ren, o no pueden enfrentarse a ellos. Ya lo dijo hasta el nue-vo presidente italiano hace unos días. Tres factores explican el estancamiento de la zona euro. El primero, los ajustes que han aplicado to-dos los gobiernos y que ahora repercuten también en la disminución de las exportaciones de Alemania, porque sus compradores habituales han perdido ca-pacidad de compra. El segundo es que las sanciones a Rusia se han traducido para Alemania en una caí-da de sus ventas a ese país en un 15% hasta mayo. Han caído también las inversiones internas, pero se espera que Alemania tenga en 2014 un crecimiento del 1,5%. El gobernador Draghi viene insistiendo en que la política monetaria no puede crear el crecimiento, aun-que sí financiarlo si la economía real se recupera y los gobiernos toman las medidas estructurales necesa-rias. El tercero ha sido, hasta mayo, la sobrevalora-ción del euro contra el dólar, que ha perjudicado las exportaciones. A partir de entonces se ha produ-cido una corrección del 8% al apreciarse el dólar, pero los efectos no son inmediatos. Para concluir, el BCE, además de la oferta de junio, dirigida a comprar títulos de los bancos am-parados por créditos a pymes, fi-nanciación a los hogares y tarje-tas de crédito, está ahora dispues-to a comprar deuda soberana en el mercado secundario y realizar inyecciones masivas de liquidez para reavivar los mercados. Lle-vará tiempo. Videoanálisis sobre el frenazo de la economía europea ABC ITALIA ESPAÑA IRLANDA REINO UNIDO -1,2 -5,5 1,7 0,4 -2,4 -1,9 -0,2 0,9 -3,8 -0,2 -0,6 -1,2 1,2 -2,2 -2,1 -6,4 -1,1 2,2 0,2 -0,3 7,7 -0,8 -5,2 1,1 0,3 1,7 3,1 Causas «Ajustes, sanciones a Rusia y un euro fuerte, lastran la zona euro» Parálisis «Existe demasiada burocracia para poder tomar decisiones» bilidad importante» en la atmósfera de incertidumbre que se ha instalado en la economía europea, pero su go-bierno, así como el de Italia (ambos so-cialistas), apuestan principalmente por la puesta en marcha del plan de inver-siones de 300.000 millones de euros del que habla todo el mundo, empe-zando por el nuevo presidente de la Co-misión, Jean-Claude Juncker; el proble-ma es que nadie sabe con exactitud de dónde va a salir el dinero. Simultánea-mente, pero sin emitir señales de que tenga prisa para ello, Macron está pre-parando un programa de reformas en Francia (que España ya presentó hace dos años a la Comisión) para conven-cer a Bruselas de que a Francia le sea concedido un nuevo plazo para alcan-zar los objetivos de reducción de défi-cit. Italia no tiene problemas de défi-cit, pero su economía retrocede a ni-veles desconocidos desde el fin de la II Guerra Mundial debido a que su anqui-losamiento le resta competitividad. Hasta la Comisión ha reparado en que son más importantes las reformas para ganar esa competitividad que la consolidación presupuestaria. Aglie-ta avisa de que no sirve cualquier re-ceta para recuperarla. «Hacerlo con una bajada de salarios es una trampa, porque en un principio mejora la com-petitividad relativa, pero impide me-jorar las técnicas de producción de las empresas». Se trata, pues, de activar reformas de verdad. Falta que Francia e Italia lo hagan. acerto finanzas créditos abc.es/economia