Las batallas eran comunes en la Edad Media debido a la inestabilidad del sistema feudal y la ambición de los señores feudales y vasallos por obtener más tierras. Un feudo era una porción de tierra que el señor feudal otorgaba a un vasallo a cambio de protección militar y otros servicios. Las ciudades medievales crecieron con la expansión agrícola del siglo XI y el comercio, a menudo ubicadas en rutas comerciales o puertos. La iglesia cristiana se unió con el poder político